viernes, 25 de septiembre de 2015

Impulso


Mi deseo por ti navega en lo profundo,
en una tempestad de amores profanados,
enfermos de tanto temor.

Mi deseo por ti se torna impulso y mirada,
                                       prohibición que no oculta,
                                       prohibición que revela,
quita y arde entre el secreto de las ganas
y la negación de la justicia ajena.

Porque mi deseo por ti es perverso,
desata la vileza de querer poseerte
sin importar que tus sábanas tengan otro olor.

Mi deseo por ti hace temblar mis piernas,
el deber de ocultarnos entre la tela o la imaginación...
y mientras tanto me incendio
                                              con tan solo recordarte.

Dejarse ir


Me dejo ir junto al silencio de tus labios,
me abismo entre palabras de deseo que vuelan por el aire,
reverberan en mis recuerdos con patrones y secuencias
creando escenas imborrables que navegan en lo imposible.

Me dejo ir con tu irreverencia, con tu descaro,
con la pasión que provocas entre paños y cajones
y que debo reprimir por pudor o decoro
con sigilosas caricias musitadas al oído.

Me dejo ir entre lo perverso y lo prohibido,
hago explícito el deseo,
tiro la piedra,escondo la mano,
me dejo ir por ti.

Recuerdo


Tu recuerdo yace ahora en mi falda
                                       en mis piernas
                                       en mi tórrida memoria
que recupera cada beso tuyo entre cajones escondidos,
donde el juego epistolar es suprimido
por tanta extravagancia al momento de a b i s m a r s e
y tus manos me recorren como mis ojos tu recuerdo.


Playa Bellavista, Iquique, diciembre de 2006.


Deseo


Entre bocetos oculto el deseo
de dominar cada rincón de tu impoluta geografía;
escondo en tus manos la llave de la sensatez,
aquella que escribe en mis dedos tu nombre
dejando así tu huella en cada caricia...

y muerdo mis labios para teñirlos de azul,
los adormezco para que dejen de pensar en los tuyos
mientras busco esconder por cautela mi mirada errante,
busco el vértigo
                         el éxtasis de encontrarme en tus ojos
                                         de sentirme dentro tuyo
                                                             -tan hondo-
y quedarme por siempre ahí cautiva.

Por hoy llevo tu rostro clavado en mi pecho.
Te pienso
                te siento mientras ideo nuevas formas de tocar(te)
inventando caídas para encontrar roces furtivos
o algo que le devuelva vida a la imaginación,
a la pasión dormida que aguarda
por tu ingenio
                       (o tu temor).


Votos

Jaime: Podría iniciar estos votos tratando de ser elocuente, pero la verdad es que debo iniciar diciendo que no existen palabras para explic...