Podría iniciar estos votos tratando de ser elocuente, pero la verdad es que debo iniciar diciendo que no existen palabras para explicar lo que estamos viviendo aqui. Nuestra ruta ha estado marcada desde el inicio por la sorpresa, lo fortuito, el asombro. Veinticuatro estaciones marcan un recorrido que espero las siga multiplicado. Tu mano me ha guiado en los momentos más difíciles, tu pecho abrió el hogar que necesitaba y que buscaba sin saberlo, tu amor ha sido el maestro que me ha permitido crecer en la oscuridad y lograr ver la luz cuando el ocaso no me permitía ver más allá. Amarte es la única promesa que puedo ofrecerte, amarte como tú lo has hecho, con ternura, con paciencia, con entrega y con disciplina. Tu amor es el mejor bálsamo porque es alegre, cómplice y compañero. Prometo seguirte de la misma forma en la que tú me has seguido y esperado, entregarme a tu abrazo y tener siempre en mi centro guardado como un tesoro todo aquello que me das día a día. Prometo permanecer a tu lado estoica cada vez que necesites mi fuerza, no soltarte en los momentos de dificultad y reír tal como lo hemos hecho hasta ahora, hasta que no nos quede voz y hasta que el sol se ponga para ambos. Te elijo hoy para elegirte cada uno de los días que nos quedan, porque no importa cuál sea el camino si es que es contigo, a mi lado, en mi pecho tatuado como mi ancla, mi viento y mi mar.
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