domingo, 12 de noviembre de 2017

Buscarte.

Te siento, te leo y te respiro; te cargo en mi piel y aún así, no puedo encontrar las palabras correctas, aquellas que griten tu nombre sin tener que llamarte, las que puedan hundirse en tu dulzura y me lleven por senderos paralelos que no sepan de despedidas. Te busco desde esta vereda, aquella que me recuerda una noche inconclusa en la que conocí tu verbo, cuando pude probar la suavidad de tus labios sobre mi cuello y tu alma entrar en la mía... te quedaste aquí, arraigado en un deseo que no sabe de prudencia mientras mi mente me encierra en silencios insostenibles, llenos de la rabia de pensarte en el corazón de otra, lleno de dudas y nubes que se cubren con una sonrisa falsa, porque mi cuerpo sólo grita amor por ti pero mis pies marchan en direccion opuesta por miedo a no encontrarte al final de esta ruta. Quiero soplar en tu oído, anidar en tus piernas, quedarme contigo un segundo más para fundirme en tu abrazo, para colarme en las sombras y unirme a tu espalda; gritar tu nombre al viento para que lleve a ti este sentir que no ha probado nuevas recetas desde que supe del sabor de tus ojos vaciando los míos. Llámame y quiébrame entera, rómpeme en cuerpo y espíritu, que si no es contigo no hay quien pueda llenarme; completa el acto y cierra la escena, navega en mi locura y piérdete en este amalgama de opuestos que es mi deseo, porque eres tú y tu palabra la que busco en entre el humo, porque eres tú a quien extraño esta noche en la oscuridad.


lunes, 6 de noviembre de 2017

Imperativos.


Enséñame a ignorar esta cobardía, a dejarme llevar por tus labios, por tus letras, por la locura compartida en los océanos de la palabra; enséñame a revivir lentamente en tus brazos, porque cargo con un corazón maltrecho de tanto errar en lugares equivocados, movida por el terror de seguir sufriendo los embates del sentir. Quítame el miedo, la ropa y los pudores, sácame estas ganas de quedarme allí contigo, de enredar mis piernas en tu cintura sin medir las consecuencias de mi arrebato, sin pensar en las cadenas de mi pasado. Arráncame esta duda con tus besos, usa los dientes si es necesario, grita mi nombre al aire y hazme renunciar al ayer; porque mi canto se cansa de extrañarte, porque mi piel no resiste más los surcos que dejó tu dulzura. Ven y exígeme valentía, roba de mi boca estas palabras que por hoy sólo escribo, tócame el alma, palpa mi pecho, anida en mi vientre y quédate ahí la noche entera; porque ya no basta pensarte, ni mirarte oculta mientras evito encontrarte en aquella esquina del deber o la calma. Conjúgame en presente y futuro, que no quedan más pasados para pisar cuando el centro late al verte llegar; quédate a mi lado y quiéreme en la locura, en este amalgama de tu paz y mi tempestad que me domina cada noche que recuerdo tu sabor. Enséñame a amarte, a dejarme guiar por tus pasos hacia un cuarto propio y a mirar el cielo bajo tu cristal, con la magia de tu mirada desbordando cada uno de mis nudos, esos que desatas con la ternura de tus dedos, con el calor de tus ojos que se torna mi virtud.



Boats & Birds - Gregory and the Hawk.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Letras que hablan.



Voy cayendo en ti con una dulzura inusitada, abandonándome en tus letras cada vez que apuñalan mis dudas, como si de pronto los golpes del destino jugaran conmigo al ponerte en medio de una carretera rota de tanto andar sin rumbo, perdida por los vaivenes de lechos sin sabor ni sentido. Voy cayendo en ti cada vez que me canso de fingir que no dejaste marcada mi piel con la ternura de tus besos, con tu voz musitando en mi oído una invitación que, por cobardía, acepté a medias. Pasan los días, pasan los cuerpos y yo sigo aquí, ebria por el sabor de tus labios, mareada de tanto haberme perdido en tus sábanas, en la oscuridad de aquel rincón que trato de reconstruir entre imágenes borrosas en mi memoria para volver a poseerte en alma, en esa melodía que llegó como un vendaval y que escondo en relatos insignificantes de cómo pierdo el tiempo para dejar de pensarte. Porque te quiero y no salen las palabras correctas al mirarte a los ojos, al sentirte en mi centro, al buscarte a lo lejos en los pasillos de mi mente mientras me dejo ir en ti, en tu ritmo acompasado que me envuelve en esta locura de quererte entre las sombras y no querer partir.


Barrio Italia. Octubre de 2017.

Votos

Jaime: Podría iniciar estos votos tratando de ser elocuente, pero la verdad es que debo iniciar diciendo que no existen palabras para explic...