Voy cayendo en ti con una dulzura inusitada, abandonándome en tus letras cada vez que apuñalan mis dudas, como si de pronto los golpes del destino jugaran conmigo al ponerte en medio de una carretera rota de tanto andar sin rumbo, perdida por los vaivenes de lechos sin sabor ni sentido. Voy cayendo en ti cada vez que me canso de fingir que no dejaste marcada mi piel con la ternura de tus besos, con tu voz musitando en mi oído una invitación que, por cobardía, acepté a medias. Pasan los días, pasan los cuerpos y yo sigo aquí, ebria por el sabor de tus labios, mareada de tanto haberme perdido en tus sábanas, en la oscuridad de aquel rincón que trato de reconstruir entre imágenes borrosas en mi memoria para volver a poseerte en alma, en esa melodía que llegó como un vendaval y que escondo en relatos insignificantes de cómo pierdo el tiempo para dejar de pensarte. Porque te quiero y no salen las palabras correctas al mirarte a los ojos, al sentirte en mi centro, al buscarte a lo lejos en los pasillos de mi mente mientras me dejo ir en ti, en tu ritmo acompasado que me envuelve en esta locura de quererte entre las sombras y no querer partir.
miércoles, 1 de noviembre de 2017
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Votos
Jaime: Podría iniciar estos votos tratando de ser elocuente, pero la verdad es que debo iniciar diciendo que no existen palabras para explic...
-
No es secreto que el año pasado lo sobreviví como pude, a puro instinto. También el año pasado me dio por tejer a modo de terapia de ev...
-
Quisiera estallar un segundo para poder enterrarme en tu torso, hacer un nido y quedarme pegada a ti un segundo más, escuchar los latidos de...
-
"Fue mi corazón el que cambió". Seguía repitiendo la misma frase una y otra vez, hacía ecos en mi cabeza sin parar, sin embargo, s...

No hay comentarios:
Publicar un comentario