Por las noches me pregunto qué pasaría si te pido que me extrañes, que me pienses con la misma intensidad con la que te presiento cada noche que no estás a mi lado, cerca de mi ombligo, enterrándote en mi mente con aquella sutileza que tienen tus ojos que se clavan en mis labios. Me pregunto cómo sería decirte al oído que no es solo mi cuerpo el que te desea, que mis manos te buscan para no dejarte ir, para guardarte dentro mío, en algún rincón que no permita que se borre tu nombre, en algún lugar junto a tus besos dulces que tiñen mis caricias que terminan en otros puertos, en sitios cargados de ternura pero que no tienen tu sabor. Pienso en cómo sería ser tuya y que tú seas mío y que nos pertenezcamos en la libertad que sólo tú y yo conocemos, esa que gozamos de vez en cuando en la complicidad de tu cuarto, el mismo que recorro aún con temor por no saber si existen sombras o enemigos a la deriva; porque me pregunto cómo sería quererte sin silencios y sin miedos, sin las dudas que me cercan y me dejan inmóvil mientras sigo náufraga de tu mirada, perdida en tu lucidez y tu perversión que no conocen límites cuando se extienden sobre mi piel que es tuya, mi piel que vive amarrada a tu voz.
martes, 12 de junio de 2018
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Votos
Jaime: Podría iniciar estos votos tratando de ser elocuente, pero la verdad es que debo iniciar diciendo que no existen palabras para explic...
-
No es secreto que el año pasado lo sobreviví como pude, a puro instinto. También el año pasado me dio por tejer a modo de terapia de ev...
-
Quisiera estallar un segundo para poder enterrarme en tu torso, hacer un nido y quedarme pegada a ti un segundo más, escuchar los latidos de...
-
"Fue mi corazón el que cambió". Seguía repitiendo la misma frase una y otra vez, hacía ecos en mi cabeza sin parar, sin embargo, s...
No hay comentarios:
Publicar un comentario