lunes, 23 de julio de 2018

El cuerpo.



El cuerpo para mí es principio y final, un eterno enemigo cuando las imágenes se fragmentan, cuando aparece en los espejos de mil formas de mirar distintas, cuando los tabúes y los miedos vencen al deseo que desafía los cánones, o los principios, o las correctas formas de presentarse. Ese es el cuerpo, oprimido y acechado por una historia que le ha enseñado que debe adecuarse, esconderse, prohibirse; una víctima de nuestra hipocresía que quiere entregarse y no puede ser visto porque la cultura pesa más que su llamado, porque el pudor se impone a la libertad de poder vivirlo en cualquier forma y tamaño. Mi cuerpo es el recuerdo de todas aquellas heridas que llevo en la piel y en el alma; es la muestra de toda la resistencia que cargo en los brazos, en las piernas, en mi vientre: la pérdida y la vida que ahí han anidado. Guardo aquí mis temores y alegrías porque el cuerpo es tanto luces como sombras, porque me ha convertido en mujer, en madre, en cómplice, amiga, amante y contradicción. Así, mi cuerpo es el hogar de todo lo que tengo, porque lucho a diario por ignorar las voces que buscan imponerse sobre él, rescatarlo de sus estigmas y su pasado para simplemente dejarlo respirar. 





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Votos

Jaime: Podría iniciar estos votos tratando de ser elocuente, pero la verdad es que debo iniciar diciendo que no existen palabras para explic...