lunes, 12 de octubre de 2015

Tu nombre

Repito tu nombre a mi almohada cada noche en tu ausencia,
pensando que tal vez me pueda regresar un poco de tu libertad.
Sigo repitiendo las caricias enfrascadas
que guardo en mi memoria como presa de tu cuerpo,
                                                               de tu enigma (tu misterio)
mientras busco encerrar por última vez tus besos
en bodegas ateridas de temores y fantasmas.

Te pienso, te deseo, te escucho...
te busco en los cajones de un recuerdo sincrónico,
              en las melodías de una tentación mordida,
arrancada, pervertida y extraviada en la bocanada
que incendia mis sentidos y quema mis manos,
que quiebra el cristal del hipnotismo y me desnuda el alma, el juicio y el torso
cuando tus dientes se clavan en mi pecho y pensamiento.

Repito tu nombre -y tus caricias- entre la espuma que busca
calmar el fuego que corrompe mi claridad
y mientras tanto, aquí te espero:
                                                   ahogada en mí misma,
                                                   atrapada en tu maldad.


Pensamientos al azar

I.

Me pasa que extraño tu voz y tus palabras,
el eco en mi oído y mi imaginación,
la costumbre de tus desvelos y los sueños
humedecidos por la sugestión de tu perversidad.


II.

Mi corazón late tan fuerte por las noches
que levanta mi pecho enardecido por tu ausencia
                         (y el recuerdo de tu tacto).


III.

Cuando el deseo pesa más que la culpa
                        y la moral es destronada
no existe espacio para la duda.


IV.

En mi cuerpo no hay más paseante que tus ojos.


V.

Hay momentos en los que una verdad 
desnuda mucho más que tus manos y mi camisa.


VI.

El cielo se torna como mis pensamientos:
rojo por el deseo de tu cuerpo.


VII.

Eres el canapé de no correspondidos:
el que falta nunca, el que falta siempre.


VIII.

Hay lugares eternos, lugares que llevo tatuados en la piel,
lugares que calman la sed de un deseo que no sabe del tiempo...
hay lugares eternos, lugares que hablan de ti.


lunes, 5 de octubre de 2015

Fluyes



















Sobre el cielo, lo extraño y tú.



Sugestión

Mi mente me tiende una trampa
y no deja de recordar tus rincones,
                                   tu cuerpo,
la integridad puesta en duda por el deseo,
mientras los demonios de la culpa me persiguen
por aun sentir tu roce en mi vientre.

El error y la vacilación se tornan huracán,
pero mi docilidad quedó enredada en tus dedos
y tu perfume reemplazó la cordura.

Te siento aun dentro mío
                       quemando el grito en mi garganta
                       ahogando aquél susurro en mi oído,
apretando los dientes para no morder más que lo justo
cuando me pierdo en tu lengua afilada,
                              en tu locura,
                              en tu voracidad;
me pierdo en un tren sin rumbo ni destino
- por química o por vanidad-;
me abismo en tu compás.
                  en tu ritmo,
                  en el incierto salvajismo de tus latitudes.

Me pierdo mientras el ardor crece en mis piernas
y la intensidad de tu voz reverbera en mi memoria:
sucumbo en la imaginación,
                                             sugestión de tu maldad.


Nostalgia


Extraño el eco de su voz en mi imaginación, pidiendo su nombre,
pidiendo ser recordado entre tantos otros;
mientras me pierdo deseando que su mano abandone mi espalda
para deslizarse un poco más al sur.

Extraño el éxtasis de descansar en sus palabras,
ese atisbo desde mi balcón repleto de flores de papel,
de anhelos enfrascados
                  prohibidos
                  censurados
por quienes no comprenden que el amor nace en las piernas
                                                                          en el vientre
                                                                          en mi pecho agitado.

Extraño aquel descaro que trae consigo recuerdos inmortales,
que me fuerza a volver la mirada sobre antiguas pisadas:
la condena - el delirio - de no saber amar
                                                    mientras el camino se bifurca
                                                    mientras me pierdo en su calor.

sábado, 3 de octubre de 2015

Cielo londinense.




"Sometimes I'm terrified of my heart; of its constant hunger for whatever it is it wants. The way it stops and starts." - Edgar Allan Poe.

Duda


No sé cómo explicar el temblor de tu voz en mi cuerpo.

Tu mente me recorre en espirales
mientras yo me encierro en tu recuerdo:
busco escapar del ruido,
                             la ruina,
la moral alicaída de un templo profanado.

No sé cómo explicar: no existen palabras que combinen
con tu reino de compases altisonantes y letras enardecidas,
no existen frases etéreas que puedan limitar el alcance de tu beso.

Busco articular alguna idea con negro ingenio, lucidez de encaje,
que te deje ver mi temor,
                         mi desesperación,
                         lo perverso del deseo acallado por la duda.
Mas la imaginación se quebró en dos,
                                                             - las alas, mi pasión-,
y yo no sé cómo explicar las ganas de ahogarme en ti
mientras me envenena la sed de tus labios.

Alma


La memoria se entierra ahora en mis piernas
                                                en tus dedos
                                                en tu lengua.
Se entierra en lo profundo de la tormenta
que habita en mi pecho y mis sentidos,
mientras revivo en lo salvaje de la memoria.

Se entierran tus besos,
                    tus manos,
                    tus dientes en mi piel descolorida,
en rincones olvidados por la razón
y reencontrados en una retorcida cotidianidad.

Se entierra el silencio y quedo cautiva
de un espacio reducido al olvido...
y el recuerdo deja de enterrarse para soltar raíz
en el engaño del cuerpo,
en la traición del pecado,
en la mentira de la prohibición.

Te recuerdo


Hay momentos en los que cualquier excusa es una buena razón,
momentos en los que tu recuerdo me cae
como brisa fuerte que trae el olor de tus sábanas,
el sabor de tu piel sobre la mía y el deseo
que desbordaba entre la risa y el llanto.

Hay momentos...
                            también hay eternidades.

Yo aquí bebo copa tras copa para enviarte mensajes
embotellados,
discordantes,
mensajes infames que censuran los disparos,
mensajes disidentes que llevo tatuados en mis piernas
                                                            y en mi memoria,
mensajes que burlan los momentos que revivo entre caricias...

Hay momentos...
                            también hay eternidades,
porque hay momentos en que fuimos uno,
porque hay momentos en que somos dos.


Tocar un imposible


Mi cuerpo necesita más que el ardor de tu palabra,
necesita un poco de maldad que le quite el letargo.
Ha estado dormido, azulado por tanta rutina,
ha estado perdido entre nubes dulces
                             de amor sin sábanas, sin camas.

Mis labios necesitan más para morder que a sí mismos
y esperan ansiosos la llegada de los tuyos
para morder tu lengua y embriagarme de ti,
del deseo convertido en veneno
                                                    - locura-
y así descansar en tu cuerpo por una noche eterna.
porque mi pecho necesita más que esta prisión autoimpuesta,
busca liberarse de tus vacíos
                                               - tu provocación-
pues mi cuerpo no quiere candados ni promesas.

Mi cuerpo necesita acción y suceso...
mi cuerpo solo busca tu verdad:
tocar un imposible,
                               desafiar la gravedad.

Votos

Jaime: Podría iniciar estos votos tratando de ser elocuente, pero la verdad es que debo iniciar diciendo que no existen palabras para explic...