lunes, 5 de octubre de 2015

Sugestión

Mi mente me tiende una trampa
y no deja de recordar tus rincones,
                                   tu cuerpo,
la integridad puesta en duda por el deseo,
mientras los demonios de la culpa me persiguen
por aun sentir tu roce en mi vientre.

El error y la vacilación se tornan huracán,
pero mi docilidad quedó enredada en tus dedos
y tu perfume reemplazó la cordura.

Te siento aun dentro mío
                       quemando el grito en mi garganta
                       ahogando aquél susurro en mi oído,
apretando los dientes para no morder más que lo justo
cuando me pierdo en tu lengua afilada,
                              en tu locura,
                              en tu voracidad;
me pierdo en un tren sin rumbo ni destino
- por química o por vanidad-;
me abismo en tu compás.
                  en tu ritmo,
                  en el incierto salvajismo de tus latitudes.

Me pierdo mientras el ardor crece en mis piernas
y la intensidad de tu voz reverbera en mi memoria:
sucumbo en la imaginación,
                                             sugestión de tu maldad.


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