sábado, 21 de noviembre de 2015

Nada


La intensidad define la existencia
de un cuerpo cansado de tanto dolor;
                           así te pienso, me toco,
recuerdo noches nacidas para escuchar,
para navegar con la furia de tus manos,
perderse en la rabia contenida de tus dedos
que exploran el frente del sur.

Me desvisto completando tu ausencia,
observando la nada que conserva el vacío
de una luna cansada de recibir canciones
y que busca distraerse en asuntos urgentes
que navegan en el impulso suprimido,
                     en la plegaria de la amnesia.

La intensidad decae en su magnitud
pero arraiga en lo profundo de mi vientre:
grita tu nombre ocasionalmente en lo salvaje
de un deseo censurado por los signos de la razón...
La intensidad decae, el patetismo crece
y caigo en los campos del olvido esperando nada.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Votos

Jaime: Podría iniciar estos votos tratando de ser elocuente, pero la verdad es que debo iniciar diciendo que no existen palabras para explic...