viernes, 30 de octubre de 2015

Desvelo.


Ante la verdad de tus ficciones te prefiero
despacio por la zona oscura de mi cuerpo;
así te recuerdo en la humedad de los sueños de sombras,
de cajas que guardan secretos infranqueables,
                                                libres del impuesto de la culpa.
Te prefiero salvaje entre tinieblas,
tempestuosa guía del aliento entre las piernas
de un deseo que se oculta en los muros de tu realidad,
que permanece dormido en el templo de una melodía
que llevo clavada en mi memoria, revienta mis tímpanos,
que enmudece una voz que solo quiere gritar tu nombre. 


lunes, 26 de octubre de 2015

Grito


Los gritos siguen dando vueltas en mi cabeza,
reverberan y rompen mis tímpanos,
                     abren el dolor de viejas heridas,
                     perforan el sentido de mi femineidad.
Penetran fuerte en mi memoria y se quedan
los ecos ensordecedores del error,
                                       del vacío,
del sufrimiento acallado por los rumores del silencio.

Sigue el ruido de la furia en las paredes,
aquél que duele en lo profundo de un cuerpo cansado,
que quema en lo hondo de una sonrisa impuesta
por el juego de roles y en la paz fingida
de un corazón que no da más de tanto amarte.

Sigue el sufrimiento de la espera y el letargo
pero permanezco en la incandescencia de la esperanza,
                                  del deseo de volver a verte brillar.


domingo, 25 de octubre de 2015

Aviso


Se busca/necesita: 

De suma urgencia, quien corte mis alas con un mensaje de odio.
A cambio se ofrece paz, claridad y el orden de lo correcto.


Facultados, favor enviar señales de humo para encontrar el camino.


La llave insegura.


El tiempo corre a una velocidad que no entiendo
y pido disculpas compulsivas, enfermas,
enardecidas por un vientre que tiene voluntad propia,
                    por un cable que me amarra las manos
que me impide el tacto - roce divino -
y me lleva a romper los cristales de la prudencia.

El tiempo se detiene a una velocidad insostenible
mientras doblo papeles que conservan mi locura:
el vértigo de desear tu cuerpo cuando mi alma
es de otra sábana,
                            de otro color,
                                                   de un sabor
que me acompaña desde una era inmemorable.

El tiempo avanza a paso lento,
                             a sonido alterado,
                             a llave abierta que corre
como mis sentidos hacia el desorden,
como prisión que me encadena a este silencio...
y no digo más palabras: la llave queda cerrada
                    mientras me ahogo en tu mutismo.


sábado, 24 de octubre de 2015

Sanar


La cura para el infierno en el que ardo llega de la mano de una bocanada, de aires que atraviesan tempestades y prevalecen en lo circular del tiempo. La cura trae consigo un sabor conocido que reverbera en los recuerdos de un corazón que no olvida, de una sábana que conserva tu aroma intacto. La cura del mutismo y la quietud de una pasión ajena viaja en la distancia y se queda aquí, me deja dormir entre sus brazos en tardes eternas, en paseos furiosos con lenguas afiladas que confiesan sus pecados y consiguen el perdón: la cura fue mi honestidad de la mano de tus ojos y ya no hay dudas, allí me quedo.



Bocanadas de nuevo aire


En la noche encuentro la liviandad de una sonrisa.



"Y curé mis heridas (...) y me encendí de amor, de amor sagrado".


miércoles, 21 de octubre de 2015

Mantra

Esta noche caigo en reposo
por la adicción de sentir cómo queman mis labios, 
                              sentir tu palpitar entre mis manos, 
                              imaginar tu rostro en las mañanas. 

Caigo por la insistencia de pensarte entre volutas de humo
y dibujar la pasión en la mirada perdida 
de tus ojos que arden al ver mis labios 
                                 (al recorrer mi geografía) 
y colocarlos en la dureza de un recuerdo vivo 
que me acompaña entre desvelos y gritos de dolor. 

Sigo cayendo por tu gravedad - tu tono -
que reverbera en cada rincón de mi cuerpo 
con tu descaro o tu indiferencia.

Así te repito como mantra entre el agua, 
                                                    la espuma y las sábanas 
que cuelga de un pensamiento circular:
el disfraz del arrepentimiento, el lugar de la redención.

Te espero

Busco un interruptor que me permita detener
la velocidad de una rutina perversa que nos conduce

                            hacia el vacío,

 a la nada de sabernos intocables,
                de sentirnos invencibles
siempre que sea bajo la llave de tu piel.

Me gritas al oído y no me puedo contener,
no puedo silenciar tu voz en mis palpitaciones,
en el movimiento interior que me quema los párpados,
que hunde las crepitaciones de un pecho herido por la crueldad,
                                                       por la furia de tus ausencias.

Así te recuerdo entre los alaridos de una sábana perdida,
entre cajas y libros que guardan tu aroma en la oscuridad
mientras mis sentidos esperan dormidos por aquella llave
que ponga un alto momentáneo a la realidad y te dejen entrar en mí.


martes, 20 de octubre de 2015

Temblor

El quietismo me embriaga junto con el silencio,
tiemblo al pensar en que el secreto se rompa,
que caiga la verdad con el peso natural de la culpa
y haga volar los trozos de una demencia temporal.

Tiemblo por oficio, porque entregué mi alma y recibí tu cuerpo
sin poder ver más allá del frío de la lluvia y del calor de tu sexo;
porque vendí mi paz por el suicidio de la discreción
                                  por el vértigo de lo prohibido
                                  por el susurro de tu voz llamando a la cordura
mientras tus manos no abandonan su oscura misión.

Tiemblo porque mis sueños se tornan negras telarañas
que me atrapan en esto del anhelo y la caída de la voluntad;
porque tú y yo somos una tempestad en medio del sueño
y la reacción tarda esperando el llamado a detener el letargo,
a romper la apatía en espera del naufragio mientras perdura tu aroma
y me duermo en el síncope del descaro.


domingo, 18 de octubre de 2015

Vueltas

Tu carne es un recuerdo vivo que aun arde en mi piel.

Busco acallarla, silenciar tu roce, tu tacto,
el descaro de tus manos sosteniendo mi cintura
mientras me pierdo en tus polaridades, en el vaivén
de tu espíritu que me hunde en el mareo y la incertidumbre.

Tu pasión oscila entre el pudor de lo correcto
y el llamado animal de mi cuerpo que te extraña,
que te grita en la distancia por los ecos de tu lengua
                                                               de tus labios
de tu perfume impregnado en el encaje de la seducción.

Tu lenguaje me alcanza, tu imagen me persigue
y perturba las aguas tranquilas de mi naturaleza,
se inserta en el espasmo de mi vientre tan hondo
que los sueños se humedecen con tan solo nombrarte
y la distancia se hace encierro entre tu espada y su pared.



Votos

Jaime: Podría iniciar estos votos tratando de ser elocuente, pero la verdad es que debo iniciar diciendo que no existen palabras para explic...