Palpo mi pecho y siento que respiro con otro ritmo,
que todos los dolores del alma han decantado
lenta e imperceptiblemente mientras me perdía contemplando
el caos del universo que habita del otro lado.
Respiro de tu aliento mientras todo se ordena,
todo cae y resbala por mi cuerpo,
siguiendo la silueta de tus sombras
como si se tratase del destino jugando conmigo a las escondidas,
o como si tú fueses ese arrollo que se encuentra
perdido en los mapas, oculto entre tanto adorno.
La noche cae veloz y buscamos refugio en alguna sábana cercana,
algún lugar que le permita entrar al humo y salir al pudor,
porque por esta noche respiro tu piel y tu dulzura,
la simetría de nuestros impulsos vitales que nos pierden en la tierra,
en la cama
y contra el mundo mientras te vivo aquí,
mientras te vivo ahora.
que todos los dolores del alma han decantado
lenta e imperceptiblemente mientras me perdía contemplando
el caos del universo que habita del otro lado.
Respiro de tu aliento mientras todo se ordena,
todo cae y resbala por mi cuerpo,
siguiendo la silueta de tus sombras
como si se tratase del destino jugando conmigo a las escondidas,
o como si tú fueses ese arrollo que se encuentra
perdido en los mapas, oculto entre tanto adorno.
La noche cae veloz y buscamos refugio en alguna sábana cercana,
algún lugar que le permita entrar al humo y salir al pudor,
porque por esta noche respiro tu piel y tu dulzura,
la simetría de nuestros impulsos vitales que nos pierden en la tierra,
en la cama
y contra el mundo mientras te vivo aquí,
mientras te vivo ahora.
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